
Mi empresa gana dinero. ¿Por qué voy tan justa para pagar?
¿Puede un negocio ser rentable y, aun así, tener problemas de dinero?
Sí. Tener beneficio no significa necesariamente disponer de ese dinero cuando lo necesitas. Una empresa puede funcionar bien y atravesar momentos de tensión si cobra después de tener que afrontar sus pagos. Ahí entra en juego la tesorería.
Beatriz dirige una pequeña empresa de limpieza.
Tiene varias personas contratadas y trabaja de forma recurrente para comunidades, oficinas y negocios. Hay trabajo, los clientes se mantienen y la facturación ha crecido.
Pero algunos meses llega el momento de pagar nóminas, cotizaciones, productos, combustible y otros gastos, y la cuenta está más ajustada de lo que esperaba.
- Si estamos trabajando más y la empresa gana dinero, ¿por qué voy siempre tan justa?
Facturar, ganar y tener dinero no son lo mismo
Beatriz presta los servicios, factura y esos trabajos dejan margen.
Pero algunas facturas se cobrarán semanas después.
Mientras tanto, las nóminas tienen fecha. También las cotizaciones, los impuestos y los proveedores.
El negocio puede ser rentable y, sin embargo, el dinero que necesita hoy todavía no haber llegado.
A veces el problema no es cuánto, sino cuándo
Hay una pregunta que puede cambiar la forma de mirar las cuentas:
¿Cuándo entra y cuándo sale el dinero?
Si Beatriz afronta buena parte de sus costes antes de cobrar determinadas facturas, durante ese tiempo es su empresa la que está financiando el trabajo.
Y aquí aparece una paradoja importante:
crecer también puede aumentar las necesidades de tesorería.
Más clientes pueden traer más facturación, pero también más horas de personal, productos y gastos que hay que asumir antes de cobrar.
Mira el calendario del dinero
Una forma sencilla de empezar es colocar tres momentos sobre la mesa:
Cuándo facturas → cuándo cobras → cuándo pagas.
Si entre ellos existe demasiado espacio, quizá haya que revisar las condiciones de cobro, determinados acuerdos con proveedores o cuánto colchón de tesorería necesita realmente el negocio.
No se trata únicamente de conseguir que entre más dinero, sino de entender su recorrido por la empresa.
Cuando Beatriz empezó a mirarlo así, el problema dejó de ser simplemente «este mes voy justa».
Había algo que podía observar, anticipar y gestionar.
El resultado nos ayuda a saber si el negocio gana dinero.
La tesorería, si podremos disponer de él cuando lo necesitemos.
Y para dirigir una empresa hacen falta las dos miradas.
Gimeno & Martínez Asociados
Gestionamos. Mejoramos. Acompañamos.
